En el último cuatrimestre del año las intervenciones de cirugía estética facial crecen un 40% en nuestro país  respecto a los ocho meses precedentes, según la estimación de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). La mayoría de pacientes que se someten a este tipo de intervenciones de cirugía estética son mujeres  mayores de 45 años, un 83,8% respecto al 16,2% de hombres.

Los tres factores  que inciden en este incremento de demanda en cirugía estética facial están relacionados con el fin del verano:
  •   un factor psicológico motivado por el final de las vacaciones y la vuelta al trabajo,
  •  la aparición de manchas tras la exposición al sol sin la protección adecuada y
  • la mayor visibilidad de las arrugas al aclararse la piel una vez desaparecido el moreno.

Para corregir las arrugas y las líneas de expresión distinguimos entre las intervenciones de cirugía estética con y sin relleno.

Las del primer tipo pueden emplear ácido hialurónico, que tiene un efecto instantáneo, apenas deja señales y dura en torno a un año, o injertos de grasa del propio cuerpo del paciente.
Las intervenciones anti-arrugas sin relleno utilizan la toxina botulínica, más conocida como bótox, que lo que hace es paralizar el músculo del gesto.
Las ritidoplastias, más conocidas como liftings faciales, son intervenciones más complejas, pues precisan de la cirugía necesaria para estirar la piel de la cara hacia la zona situada delante y detrás de las orejas.

Fuente SECPRE