La comunicación entre el médico y el paciente es una de las claves para garantizar el éxito de una intervención de cirugía estética. Esta comunicación debe ser fluida y en ambas direcciones. Por un lado, el paciente tiene que decirnos qué es lo que quiere conseguir con esta intervención y por el otro, nosotros tenemos que ser capaces de explicarle cómo y hasta qué punto le podemos ayudar.

Como debe ser la comunicación previa a la cirugía estética. 

La comunicación previa a la cirugía estética tiene que estar basada en tres pilares: veracidad, expectativas realistas y confianza.

La veracidad consiste en ser francos con nuestros pacientes y explicarles cómo va a ser el proceso por el que van a pasar. La seguridad en cirugía estética es una realidad. Técnicas menos agresivas, anestesias más eficaces y postoperatorios más livianos hacen que la práctica totalidad de las operaciones se realicen con éxito. Sin embargo, una operación de cirugía estética no deja de ser una intervención quirúrgica y debe ser abordada como tal. El paciente debe estar informado sobre los posibles riesgos y las molestias que va a sentir. De este modo, estará preparado para sobrellevar los cambios que experimentará su cuerpo durante todo el proceso.

Para que el paciente tenga unas expectativas realistas, el cirujano debe ser sincero y explicar de manera clara y precisa cómo van a ser los resultados que se van a obtener tras la operación de cirugía estética. Evidentemente no estamos ante una ciencia exacta y el cuerpo de cada paciente va a reaccionar de manera diferente. Sin embargo, si que podemos hacernos una idea bastante aproximada de lo que vamos a conseguir. Si el paciente está bien informado y conoce cuáles van a ser los resultados impediremos que tenga unas expectativas irreales y evitaremos que pueda sentirse desilusionado con el resultado.

Por último, la confianza es también otro de los principios básicos de la relación médico-paciente. Si hemos sido honestos y francos con nuestro paciente y le hemos explicado de manera realista la intervención y sus resultados, él confiará en nosotros y todo se desarrollará de manera más fluida y sencilla. Todos estos factores aumentarán el grado de satisfacción del paciente y harán que la cirugía estética sea un éxito.