Esta semana vamos a ceder el blog a una de nuestras lectoras que nos ha pedido que publiquemos esta reflexión sobre el papel de la cirugía estética:

La otra realidad de la cirugía estética.

Si bien es cierto que relacionamos cirugía plástica con la cirugía que se encarga de embellecer nuestro cuerpo no hay que olvidar que dentro de esta especialidad se encuentra también la cirugía reparadora, que está incluida dentro del catálogo de prestaciones de la Seguridad Social por entender que abarca las intervenciones de cirugía relacionadas con la salud y no con la pura estética.

La cirugía estética no consiste únicamente en aumento de pecho, abdominoplastias y estiramientos faciales. Creo recordar que en uno de mis primeros comentarios el Dr. Paloma me preguntó si era capaz de diferenciar la cirugía estética de la reparadora, dando a entender que ambas iban tan unidas que era casi imposible diferenciarlas.
El Dr. Paloma no estaba equivocado, ambas cirugías se engloban dentro de la cirugía plástica; sin embargo la finalidad es bien distinta. De lo contrario, la Seguridad Social no asumiría su coste.
A mi modo de ver, la SECPRE debería dar más información al respecto con el fin de tranquilizar a la población y transmitir la confianza que los medios de comunicación y asociaciones en defensa del paciente intentan empañar. Creo que tanto la SECPRE como la AECEP se equivocan con la postura que quieren adoptar, proponiendo que la cirugía estética pase de ser una cirugía de resultados a una de cirugía de medios, ya que estarían dándole la razón a sus detractores.
En los últimos años, los cirujanos plásticos han sido carne de cañón – y lo siguen siendo- para un público numeroso debido a las negligencias médicas de las que los medios de comunicación se han hecho eco. Eso da morbo y, por tanto, es noticia. El periodismo se está convirtiendo en una profesión corrupta que exagera y deforma la información ofreciendo la realidad que les interesa mostrar.
No ataco a unos y defiendo a otros, sólo intento ser justa como procuro serlo siempre, y aunque tire piedras sobre mi propio tejado debo reconocer que el periodismo es una profesión muy hipócrita que se mueve por intereses. ¿Cómo pueden acusar a la SECPRE de corporativismo si los propios periodistas y los medios de comunicación están comprados? ¿Cómo pueden hablar de transparencia y objetividad?
Es una vergüenza que repitan una y otra vez esos “programitas basura” donde salen personas destrozadas, física y emocionalmente, tras someterse a una intervención de cirugía estética. Esto ya aburre, es de mal gusto y vulnera el derecho de la intimidad. Pero vende, y esas personas no tienen el menor inconveniente en mostrar sus heridas y en llorar delante de toda España previo pago porque les han hecho creer que sus experiencias evitarán que otras personas pasen por su misma situación. Se sienten héroes por unos minutos y eso les consuela.
Viva la doble moral, la manipulación y la falta de escrúpulo. Esto es España, esto es el mundo. En mi opinión, lo mejor que puede hacer la SECPRE es abandonar su hermetismo y potenciar la cirugía reparadora, así como la labor docente y humana que llevan a cabo desde su Fundación. Del mismo modo, reconocer sus déficits -que existen como en todos los colectivos- y realizar las mejoras oportunas en beneficio del paciente antes de que se disparen más las alarmas. La discreción es una gran virtud en el terreno personal, pero cuando hablamos de salud hay que ir un paso por delante.

Pero ¿por qué se habla tanto de cirugía estética y no de cirugía reparadora?

Muy fácil, porque la cirugía estética es la que vende, la que da dinero y la que te coloca en el escaparate del mundo. O te adaptas al sistema y pasas por el aro o eres un bicho raro. Es lamentable pero es lo que hay, y no nos queda otra que permanecer impasibles y seguir mirándonos el ombligo –o las cartucheras, dado el caso- o reaccionar y tener criterio propio.
No estoy en contra de la cirugía estética, sin embargo echo de menos en el blog comentarios de carácter más humano que ayudarían, sin duda, a que desapareciera la imagen frívola que se tiene de la profesión. La cirugía reparadora es igual o más importante que la cirugía estética y merece ser contemplada desde todos sus ángulos, incluso llegado el caso, desvincularla de la plástica.
Me gustaría que este blog sirviera también para concienciar de otra realidad que nos concierne a todos, la de los cientos de personas que por no tener recursos no pueden operarse de una cirugía estética que les cambiaría la vida. Para ellos la belleza física es algo secundario, ni siquiera se lo plantean. En el caso de estas personas lo que prioriza es la salud y poder llevar una vida digna. Por poner un ejemplo, en el Cottolengo (no sólo en el de Barcelona) se necesitan médicos y cirujanos para operar altruistamente a personas con importantes malformaciones. Ellos no piden nada, sólo aceptan lo que reciben de personas anónimas con todo su amor y agradecimiento, lo único que pueden ofrecer, que no es poco. Esas personas no necesitan una operación de cirugía estética, sino reparadora.
Espero que el Dr. Paloma se sume a la causa y que algún día, cuando alguien haga un repaso a su trayectoria, se le reconozca no sólo por ser un excelente cirujano en su especialidad sino por sus valores como ser humano y por conseguir que la cirugía estética deje de verse como una frivolidad. Espero también que desde los blogs de cirugía estética, foros y redes sociales se apoye esta iniciativa.
Saludos.