En este post, ¡nos miramos el ombligo! Todos tenemos uno, pero no todos estamos satisfechos con él. La cirugía plástica del ombligo, la umbilicoplastia, no es una técnica nueva pero cada vez hay más gente que quiere cambiar la forma, el tamaño o la localización de esta cicatriz.

La umbilicoplastia nació en los años 60 y habitualmente va de la mano de otras intervenciones quirúrgicas. Por ejemplo, tras una abdominoplastia o una liposucción se puede requerir una recolocación del ombligo.

Actualmente, lucimos más el ombligo que cuando surgió esta técnica. Así que también ha crecido la preocupación por tener un ombligo perfecto. También hay pacientes que recorren a la umbilicoplastia tras cambios de peso, el embarazo o para restaurarlo después de llevar piercings.

¿Existe el ombligo perfecto?

Como siempre, en la variedad está el gusto. Pero la mayoría de la gente coincide en que los ombligos que están demasiado hacia dentro o hacia fuera no son bonitos. Un estudio publicado por la Universidad de Helsinki apunta que los ombligos más atractivos son los simetricos, los que tienen forma de T o los ovalados.

Y a ti, ¿te acompleja tu ombligo? Contacta con nosotros y te asesoraremos.